En la cabeza de Bucaramanga, se encuentra la Comuna 14, una comunidad que durante décadas luchó contra las barreras invisibles que dividían sus barrios y ponían en peligro la vida de quienes osaban cruzarlas. Durante 30 años, esta comuna fue testigo de la segregación y la violencia, pero hoy, busca ser recordada por su resiliencia y determinación para transformar su realidad.
Compuesta por barrios como Vegas de Morrorico, El Diviso, Morrorico, Albania, Miraflores, Buenos Aires, Limoncito, Los Sauces y Buena Vista, la Comuna 14 fue durante mucho tiempo el epicentro de la marginalidad y el abandono estatal. Sin embargo, su ubicación en los Cerros Orientales la convirtió en un objetivo para los acaudalados que buscaban construir sus mansiones en medio de la naturaleza y disfrutar de las vistas panorámicas de la ciudad.

A pesar de su belleza natural, la Comuna 14 fue víctima del abandono y la falta de atención por parte de las autoridades municipales durante más de una década. Esta situación llevó a que gran parte fuera invadida por mafias ilegales que se apoderaron de terrenos que debían ser protegidos, convirtiéndose en un riesgo para la ciudad.
Sin embargo, la historia de la Comuna 14 es también la historia de su gente, una comunidad que se niega a ser olvidada. Con esfuerzo propio, en los últimos dos años, han trabajado arduamente para transformar su entorno y mostrar lo mejor de la cultura bumanguesa. A través del arte popular, la danza y la pintura, están cambiando la percepción de su comunidad y destacando su rica herencia cultural.
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A pesar de ser la puerta de entrada al oriente del país y contar con una importante vía de conexión con Norte de Santander, la Comuna 14 aún enfrenta desafíos que necesitan la determinación y el espíritu de lucha de su gente para tener la capacidad de superar todas estas adversidades.
«Que no nos olviden», clama la comunidad, instando a las autoridades y a la sociedad en general a reconocer su valor y contribución a la ciudad. Con cada pincelada de pintura, con cada paso de baile, están escribiendo un nuevo capítulo en su historia, un capítulo de esperanza y transformación.




